Diseñar islas que floten… y perduren
Nuestras estructuras flotantes combinan materiales recuperados con un diseño biomimético para crear hábitats que se adaptan, en lugar de resistirse.
Principios básicos de diseño
Cada isla comienza con un mapeo de la flotabilidad. Apilamos barriles de HDPE recuperados, espuma de muelles fuera de servicio y matrices de redes de pesca recicladas para distribuir el peso entre múltiples zonas de flotación. La base se flexiona con la acción de las olas en lugar de luchar contra ellas, imitando el comportamiento de las balsas de algas marinas que se observan en los ecosistemas costeros.
El anclaje utiliza amarras helicoidales y cuerdas de fibra biodegradable que se degradan de forma predecible, lo que permite su reubicación sin dañar el lecho marino. La cubierta está formada por tablones compuestos de plástico oceánico comprimido, estabilizados frente a los rayos UV y aptos para la exposición al agua salada.
Métodos de construcción
- Montaje modular de pontones mediante uniones por fricción sin tornillos
- Compartimentos de suelo para vegetación en capas con riego capilar desde abajo
- Estructuras tensadas para la cubierta, fabricadas a partir de andamios de aluminio reutilizados
- Canales integrados de captación de agua de lluvia que alimentan depósitos de almacenamiento
Especificaciones técnicas
Los módulos estándar miden 3 × 3 metros, soportan 200 kg por metro cuadrado y alcanzan un francobordo de 15 cm a plena carga. La vida útil prevista supera los 20 años con un mantenimiento mínimo.